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Puka Puka – Tarabuco (Parte 1)

julio 22, 2008

Mi viaje a Puka Puka

Puka Puka

Mi ex jefe y amigo RS me escribió para decirme que me había ofrecido como profesora voluntaria para ir a dar clases a los alumnos de la carrera a distancia “Gestión para el Desarrollo” que mi ex Universidad tiene en la comunidad de Puka Puka en Tarabuco, Chuquisaca.  Obviamente acepté sin pensarlo dos veces.

El día llegó.  A pesar que suelo dar esa clases, tenía unos nervios increíbles. Tomé el avión a las 10.00 hacia Sucre (hace 14 años que no visitaba la ciudad, y queda a tan sólo 35 minutos de vuelo desde mi ciudad).

Llegué y tomé un taxi destino la parada de trufis (minibuses) que me llevaría a Tarabuco donde me estarían esperando. Hice todo como me habían indicado. En la parada había un minibus casi lleno y le pregunté si iba a Tarabuco, todos asintieron con la cabeza. El chofer me envió adelante. ya en el camino con un originario a mi lado, me preguntaron de dónde era, y yo respondí de Santa Cruz, y me dijeron que pensaban que era de otro lado (me imagino que era porque estaba con mi mochila y una pañoleta, seguro pensaron que era hippie o algo así).

Ya en el camino ibamos hablando de variedades y escuchando música de toda clase, se me ocurre preguntar por quién votaron en la elección reciente de prefectos en su departamento, hubo un silencio total y los ojos que me pelaban del chofer, a lo que no me quedó más que responder: “lo siento, el voto es secreto”.  Luego de mi no muy acertada intervención, el originario de mi lado me dijo: “le voy a mostrar por dónde vive la Savina (la nueva prefecta de Chuquisaca)””¿usted sabe cómo lo mataron al esposo y a los yernos de la Savina?”, le respondí que no sabía y ahí empezó la historia que duró casi todo el camino…esa historia da para un post especial.

Llegamos a Tarabuco y el chofer “Carlos” me pregunta si alguien me buscaría y yo le dije que sí que no se preocupe, ya que se había ofrecido a llevarme como “expreso”, es decir a mi sola cobrándome “un precio especial”. Yo le dije que no, que me buscarían.  La plaza estaba repleta de originarios esperando también transporte para ir a sus respectivas comunidades. Paseé un poco a modo de esperar, pero pasó una hora y no veía a nadie que esté buscando a alguna “profe”, en el lugar no había señal en mi celular lo que me imposibilitaba llamar a Santa Cruz para preguntar qué hacer. Así que decidí irme por mi cuenta, al final me dijeron que no era muy lejos de ahí.

Empecé a preguntar a todos los originarios- que esperaban igual que yo algun transporte- si iban a Puka Puka, sólo dos asintieron y dijeron estoy esperando desde temprano y nadie está yendo para allá.

Yo: ¿cada cuánto pasan los minibuses para ir?

Él: a veces hay minibuses, generalmente tenemos que pagar a un camionero que nos lleve.

Yo: (cara de sorprendida) ahhhh!!

Él: tenemos que seguir esperando.

En ese momento yo ya estaba ansiosa por llegar, así que divisé a lo lejos a mi chofer “Carlos” y me acerqué a él. Le pregunté si me podía llevar nomás en expreso a mi y a los jóvenes comunarios que estabamos esperando, pero la respuesta fue negativa: “yo le dije pues antes, ya lavé mi minibus”. Así que él me ayudó a convencer a otro chofer.

Yo: Me llevás a mi y a dos personas más a Puka Puka??

Él: no pues, estoy esperando mi turno para ir a Sucre de vuelta.

Yo: Pero mientras esperás ganás unos pesitos.

Él: ¿Cuánto me vas a pagar?

Yo: ¿Cuánto me querés cobrar?

Él: 80 bs

Carlos: Estás loco no pues cobrale 60 bs si es aquí cerca.

Yo: Tengo 50 bs disponibles.

Él: no 50 bs no, pagame 60 bs.

Yo: (regateando) no puej, ya te dije que sólo tengo 50 bs. vas a dejar de ganar 50 pesos por perder 10. (no sé de dónde me salió la negociación, suelo ser pésima).

Él accedió, yo creo por la insistencia.

Bueno el camino era como todos los caminos de Bolivia (ya saben no? La verdad, no era tan mala como otras).  Ya se divisaba el lugar. Unas casitas de barro y la escuela, al entrar al pueblo lo primero que se ve es la escuela.

Bajé del minibus con mi mochila y una maletita con ruedas que se trancaba en el camino de tierra. Me fui a la escuela porque ahí estaría Charito, la directora de la escuela que me apoyaría en el lugar. Me presenté, Charito muy amable me mostró el lugar, me presentó a algunos lugareños.

Esto ya era mi 1 er día en Puka Puka
En el recorrido me hizo entrar a un curso de secundaria y me saludaron y yo hice lo propio. El uniforme de los chicos es su vestimenta típica. Luego me llevó a la tiendita de artesanía, un cuarto pequeño con unas 4 máquinas de costurar y varias cositas listas para vender. Me compré un forro para mi agenda, hecho de un tejido lindísimo que además tenía bordado: Puka Puka.

Luego fui la casita que es la Universidad. Una sala, un cuarto con dos camas para los docentes voluntarios, un cuarto que es la biblioteca, otro cuarto con 10 computadoras para dar clases de computación a la comunidad, una pequeña cocinita, un cuarto que es la oficina administrativa y una tipo sala donde se pasan las clases. Allí me recibió Emiliana, una puka pukeña embarazada que vive en la casa de la U y limpia y hace todo ahí. Ella fue mi niñera jejej me cuidó durante toda mi estadía, un ángel.

Emiliana

Ya instalada me puse a hacer los papelógrafos para las clases del día siguiente. Llevé una caja de marcadores de colores y con ellos trabajaba. Todos los niños que salían de la escuela empezaron a desfilar por la casa, me espiaban y se iban. Dos más lanzados se entraron y empezaron a charlarme. “Usted habla quechua?”, y les dije “no”. Se quedaron callados mirándome trabajar y yo los miré y les pregunté si querían pintar conmigo. Los ojitos de los hermanitos Maribel y Juan Mario brillaron! Luego pasó otra niña y se acercó y hablaron entre ellos algo en quechua y luego Maribel me preguntó si ella también podía pintar, “es mi prima” me dijo. Claro que sí! le respondí.

Carmela, Maribel y Juan Mario

Entonces estuvimos pintando y conversando mucho tiempo. Me preguntaron de qué país era y yo les dije que era boliviana igual que ellos que nací en Santa Cruz, no sé por qué pero sentí una necesidad de decirles que mi abuelo nació en Potosí, creo que intentaba ser más cercana a ellos, ya que en el occidente hay un prejuicio acerca de los cambas y viceversa. Pero me di cuenta que en esa comunidad no tienen ese prejuicio.

Emiliana se acercó a preguntarme si iría a la ceremonia que tendrían y yo un poco dubitativa le dije que sí. En la ceremonia hablaban en quechua. Yo me sentí muy especial estaba en un momento muy íntimo del Ayllu, contaron las noticias, hablaban en quechua, el encargado de educación y deporte de la comunidad vio que yo no estaba entendiendo un carajo, así que le hizo una una seña a su hija Casilda para que se sentara a mi lado, ella muy dulce me traducía todo. Luego me dieron la bienvenida y me hicieron dar unas palabras. La ceremonia continuo…cantaron y tocaro charango,  luego pasaron invitando pororó y chicha. Yo sólo pude decir “pachi” (gracias en quechua).  Ya los niños me habían enseñado unas cuantas palabras, como miski simi jajaja (labios dulces) o chiri (frío)…etc.

En la ceremonia

Luego me fui a la casa, me lavé los dientes en el grifo que estaba en la calle o el patio, no sé porque no hay bardas ni nada que diferencie la calle de las parcelas.

Estando ahí miré el cielo y este me robó un suspiro, el cielo esataba tan claro y estrellado. De pronto, vi una estrella fugaz pero era divina gigante! y yo grité: Emiliana, Emiliana, una estrella fugaz! y ella me dice: “qué es una estrella fugaz?”, “Es una estrella que se cae del cielo le respondí”, bastante emocionada porque como no es tan usual es muy especial y dicen que se debe pedir un deseo, y ella respondió:”ahh sí, dicen que es porque alguien se ha muerto”…. Mi emoción de pedir un deseo, se rompió inmediatamente con tan dura intervención. Pero seguí contemplando el cielo, siempre que miro el cielo siento que Dios me está mirando, así que le di las gracias por darme la oportunidad de vivir esa experiencia y porque soy feliz!

Bueno ahí se fue un suspiró más y me fui al cuarto y vi una pila de 8 colchas, hecha la discreta tomé sólo 3 de ellas, lo que hizo que de madrugada me levanté a ponerme las 5 restantes encima! Ya sabía que me haría frío!

En la sala los adultos de la comunidad estuvieron reunidos hasta la 1 ó 2 de la mañana.

Luego les sigo contando…


Puka Puka: Ayllu, comunidad de indígenas originarios quechuas, queda a 20 minutos de Tarabuco en el departamento de Chuquisaca en Bolivia. Producen cebada, trigo y papa en su mayoría. Puka Puka y todas las comunidades cercanas son famosas por sus tejidos maravillosos hechos a mano con sus técnicas milenarias. Pueden saber más acerca de los tejidos en www.asur.org.bo

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